Sociedad Peruana de Endoscopía Ginecológica – SOPEG

HISTORIA

La historia de la endoscopía comenzó con el deseo de los médicos de visualizar el interior del cuerpo humano sin recurrir a grandes incisiones. En sus inicios, durante el siglo XIX, pioneros como Philipp Bozzini desarrollaron el «Lichtleiter» o conductor de luz, un rudimentario sistema que utilizaba velas y espejos para observar cavidades. Aunque estas primeras tentativas eran limitadas por la falta de iluminación adecuada, sentaron las bases conceptuales para lo que hoy conocemos como procedimientos mínimamente invasivos.

El verdadero salto cualitativo ocurrió a mediados del siglo XX con la llegada de la tecnología de fibra óptica. Gracias a los aportes de Harold Hopkins y Basil Hirschowitz, se desarrollaron endoscopios flexibles que permitían transmitir luz y capturar imágenes con una nitidez sin precedentes. Este avance no solo mejoró la comodidad del paciente, sino que permitió a los especialistas explorar zonas anteriormente inaccesibles, transformando la endoscopía de una herramienta puramente diagnóstica a una plataforma de intervención terapéutica.

En las últimas décadas, la revolución digital ha llevado esta especialidad a una nueva dimensión: la videoendoscopía. La integración de microchips de alta definición (HD) y sistemas de procesamiento de imagen avanzados permite hoy visualizar tejidos y patologías con un detalle casi microscópico. En el ámbito ginecológico, esto ha facilitado el perfeccionamiento de técnicas como la laparoscopía y la histeroscopía, reduciendo tiempos de recuperación y elevando los estándares de seguridad quirúrgica.

Actualmente, nos encontramos en la era de la endoscopía inteligente. La incorporación de la realidad aumentada, la cirugía robótica y el soporte de la Inteligencia Artificial para el diagnóstico en tiempo real definen el presente de la especialidad. Instituciones como la SOPEG se mantienen a la vanguardia de esta evolución, promoviendo que la innovación tecnológica esté siempre al servicio de la ética médica y, sobre todo, del bienestar integral de la mujer peruana.